No eras el centro de mi universo

No eras el centro de mi universo
  De repente creaste un universo paralelo. Con nuestros propios planetas. Con nuestras propias estrellas. Donde tú eras el centro, sobre el que yo gravitaba, dependiente de tu magnetismo. Decías que te gustaba hacerme reír, hasta que dejaste de hacerlo. Y ese día descubrí la magia que me había hechizado, sin ver más allá de mí, cegada por tu propia luz. Ahora he descubierto todos tus trucos. Tus palabras comodín, que creí como ...