El eucalipto perfecto

El eucalipto perfecto
Cuando estaba perdida en lo desconocido, entre manos huesudas que me atrapaban, sombras que sobrevolaban, aullidos de hambrientos, polvo y tierra, lunas devoradas por el negro cielo, y estrellas como piedras de fuego... Llegaste tú... Y retiraste mis lágrimas con tus besos. Me serenaste. Separaste las tinieblas. Soplaste a las nubes, para que ascendieran hacia el cielo. Trazaste un nuevo camino. Aportaste el aire y el oxígeno. Y comenzó a ...