Las horas contigo pasaban volando

Las horas contigo pasaban volando
Érase una vez, a las siete y cuarenta y tres, cuando emprendimos un viaje en autobús, sin saberlo ninguno, para trazar mil kilómetros de palabras, que devoré a cada instante. Sin planearlo, te sentaste a mi lado. Y arrancó el viaje. Me saludaste... Me regalaste una canción, e inventaste un mar de notas, sobre las que saltaba, para avanzar junto a ti. No sé cómo lo hiciste, pero manejaste las agujas del tiempo, y me has dejado tatuados, c...