original

De repente creaste un universo paralelo.
Con nuestros propios planetas.
Con nuestras propias estrellas.
Donde tú eras el centro,
sobre el que yo gravitaba,
dependiente de tu magnetismo.

Decías que te gustaba hacerme reír,
hasta que dejaste de hacerlo.
Y ese día descubrí la magia
que me había hechizado,
sin ver más allá de mí,
cegada por tu propia luz.

Ahora he descubierto todos tus trucos.
Tus palabras comodín, que creí como verdad.
Aquellas llaves con las que antes me abrías,
y caía rendida ante ti,
con las que garantizabas mi vuelta y rendición.

He aprendido todos tus hechizos.
Tus frases de manual, que no sentías.
Y las instrucciones de tu juego,
donde siempre perdía.
Sin saber que sólo era una ficha,
que manejabas a tu antojo.

Tus silencios y contradicciones,
han desvelado que lo tuyo
no era magia real,
sino un pasatiempo,
para alimentarte,  sólo tú.

Puedes creer que soy narcisista.
Cuando lo único que hice
fue empezar a quererme,
más de lo que te quise a ti,
y que nunca supiste valorar.

Explotó un Big Bang inesperado.
Todo cambió desde entonces.
Pasé a ser ingrávida y libre.
Un día me di cuenta,
de que tú no eras el centro de mi universo…
era yo.
Y eso, me ha salvado.

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