56729a405d63c.r_1450444930846.0-97-2000-1127En la casa de José no hay árbol de Navidad, ni regalos, ni cena de Nochebuena. Tampoco hay pescado fresco, ni filetes de ternera y, a duras penas, un Cola Cao para los pequeños. Su casa es una en las que golpea la pobreza infantil. El cáncer y el paro arrasaron su vida y la de su familia. Con una pensión de viudedad y de orfandad, sin desempleo, José encuentra en Cáritas y Cruz Roja la ayuda para comer.

Uno de cada tres niños vive bajo el umbral de la pobreza, según datos de Eurostat; al igual que el 22% de los españoles, como recoge el INE. No hay cifras exactas de cuántas personas acuden a bancos de alimentos, pero cerca de dos millones recurren al programa gestionado por Cruz Roja.

Recuerda salir del centro de salud, andar sin conciencia por las calles, llegar a su trabajo y sentarse casi sin pestañear. “No podía hablar, no podía decir nada”, desvela. Los compañeros de trabajo se acercaron y, como pudo, contó a todos su situación. Antes había tenido esperanzas. Antes, también habían pasado noches en unas urgencias desbordadas, donde nunca daban un diagnóstico certero. A veces un dolor inexplicable. Otras, un simple estreñimiento y recetas médicas repetidas de laxantes. Un día, a duras penas, la trasladan al hospital de Taulí, en Sabadell. Una nueva doctora comprobó su historial y le mandó un TAC. Seis médicos le anunciaron su enfermedad. Ella misma se lo comunicó a su esposo. Después, preguntó fue por los niños. Él, sólo pudo responder que seguirían adelante. José y sus tres hijos pequeños afrontaron la dureza de esta enfermedad, la ausencia de la madre en las cabalgatas de Reyes y los regalos sin abrir bajo el árbol, hasta que las recaídas pasaran y la recuperación llegase.

Lee el reportaje completo en publico.es

One thought on ““Los políticos deberían ver a la gente hacer cola para coger alimentos”

Deja un comentario