baldosas

Cuando creces…
Descubres que nunca conocerás a un espantapájaros que habla, ni a un león cobarde y ni a un hombre de hojalata sin corazón.
Descubres que no hay brujas buenas ni malas.
Que no hay ciudad Esmeralda, ni zapatos de rubí, ni camino de baldosas amarillas

Cuando creces…
Descubres que hay personas que espantan cuando hablan, cobardes que rugen pero no consiguen nada; y hombres, de carne y hueso, sin corazón.
Descubres que ni la maldad ni la bondad son cuestiones de brujería.
Que no hay ciudades, sino destinos. Que es mejor andar descalzos, porque hay que tener los pies en la tierra.
Descubres que el mago de Oz es el otoño. Y que una voz me dice… “Sigue el camino de hojas amarillas”.

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