Hibernar en tu corazón

Pensaba que el ánimo se rige mucho por las estaciones.

Encontré una web sobre el oso cantábrico. Decía que durante la hibernación, cuando el animal entra en las cuevas, pasa a un estado de letargo que provoca un descenso de su ritmo cardiaco, el ritmo respiratorio y la temperatura corporal. No come, no bebe y sobrevive solo con la energía acumulada.

Todos nos pedimos un momento de hibernación todos los días, donde poner todo en orden, donde frenar la vida acelerada. Y creo que, si todos pudiésemos elegir, buscaríamos refugio para hibernar en un lugar impenetrable como el corazón de alguien al que queremos. A pesar de que todo nuestro cuerpo se ralentizase, sabríamos que nos mantendríamos con vida… sólo por el hecho de hibernar con quien se quiere.

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